Soy Leonardo Macciocchi, pero es muy largo. Mejor Leo Mac, así me recordás mejor: más simple, más directo.
Soy de Córdoba, Argentina.
Como no te quiero aburrir con mi formación y mis recorridos, dejame que te cuente brevemente algo sobre mí.
Vos sabés que cuando era niño, dibujaba mal.
No era necesariamente malo, pero claramente no era lo mío. Tenía ideas creativas, imaginaba escenarios que después no coincidían con lo que estaba en la cabeza.
Hasta el día de hoy dibujo mal. No tengo problemas con eso.
Por eso, usar programas de diseño fue una posibilidad de rescatar al artista frustrado.
Ni te cuento lo que me ayuda Photoshop, porque ayudo también a otras personas a darle una vuelta creativa a sus proyectos, a que lo que muestran tenga sentido y esté a la altura, sin parecer un montaje barato ni genérico.
Y ahí es donde cambia todo.
Ese proceso, lo hago con obsesión, porque soy un enfermito del Photoshop. Es un quirófano donde reviso los tejidos de las marcas.
En ese proceso creativo trabajamos tres: yo, el niño creativo que no sabe dibujar, y Photoshop.
Nos llevamos muy bien.
Muchos clientes lo han comprobado. Han quedado conformes porque los resultados no solo son de alta calidad, sino también ágiles, sin complicarnos la vida ni la de ellos.
Porque hay que hacerlo simple, como mi nombre, Leo Mac.
Más simple.